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Poemas Grito de Mujer 2015 Padre Hurtado-Chile

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Poemas Grito de Mujer 2015 Padre Hurtado-Chile, coordinado por Silvia Eliana Osorio

 




Silvia Rodriguez



HAY MUJERES

Hay mujeres
que no conocen el silencio
y en silencio lavan, crían, cocinan
y vuelven a lavar la ropa,
con el cansancio acumulado
en la piel de su cuerpo memoria.
Hay mujeres
que nunca se las ve pensar.
No son musas inspiradoras de un poema.
No son reinas de su propio reino.
No son guerreras pero luchan cada día.
No son diosas pero aún así hacen milagros.

Son mujeres que sostienen la lluvia
en tiempo de cosecha
mujeres con juventud anciana
amamantando la tierra
con el agua de su cuerpo.

Son hijas-madres-mujeres
que llenas de sabiduría
no conocen el descanso,
no conocen el silencio.






HE VISTO MUJERES


He visto mujeres cubiertas de frío
y de cielos expulsados de otro cielo.

Mujeres nombradas por el olvido
tirando la historia con el útero hirviendo.

Mujeres con aroma a tierra,
carbonada y escritorios.

Mujeres con sabor a ausencias
con mejillas y manos partidas
cortando apio
haciendo camas
y lavando ajeno.

Mujeres perfumadas.
Mujeres con el oficio llovido
sobre sus pétalos
siempre abiertos a la tribu.

He visto mujeres
con la mirada vidriosa,
desempolvando estrellas
mientras corrigen un verso.







MARIA

A las nueve de la noche espera las noticias
Mientras lava los platos de la comida.

María camisas y María sabe
que es una camisa limpia para mañana.
Mamá la blusa y María sabe
que es la blusa del colegio.

María toalla
María confort
María pasta de diente
María jabón
María pan
Y María sabe
Y María entiende
Y María lleva
y María siente que su vida
se resume en cuatro paredes
y ahogada tiende las camas
corta el pan, corta la carne
prepara el desayuno para mañana
y mañana barre la casa
limpia el baño
lava la ropa
pone la mesa
y la casa la sigue cuando en la calle
compra cebollas y otras verduras
cuando va a la ciudad y compra
colonia, jabón y un par de sábanas
y la casa escucha cuando cantando María
plancha la ropa,
cuando conversa con el casero o con las vecinas.

Se hace tarde, llega corriendo, pone la mesa
Y espera al rebaño disperso
Entre estudio y trabajo

Así se fue el día, así son los meses de cada año
en la vida de María quien ahora
espera el noticiero mientras lava los platos
de la comida.







Ivan Alberto Cuervo Nuñez

BAILARINA

Ella baila desnuda entre las llamas, como no importándole nada más
que el ritmo que asume su cuerpo.
Ella educada en trabajos carnales, de lavandera, niña de mano,
todos los oficios.
Esa noche se encuentra con esa soledad de pobres atenciones,
de vino que arde, esa misma botella que hace recordar
las mil imágenes de una y cien historias de amantes,
espectros siempre con ropa blanca que lavar,
justo cuando unas gaviotas pasan gritando su canto
de vigías de lo cotidiano. Drama de existir con un amor
no cumplido. Esa herida que punza allá en lo oscuro,
que por las noches ruge en el pensamiento.
Viejas revistas de moda, hoy arden por todos los costados
de sus cuatro habitaciones donde se pasea la muerte.
Y ella ebria, dueña de una risueña rabia, baila, baila, baila,
baila, baila, baila, baila, baila, baila, baila, baila, baila, baila.
Una cumbia solitaria mirando un libro viejo. Temporada en el infierno.
Ella lo revisa sin conocer a Rimbaud, sino porque guarda en el
una foto de su pequeño hijo muerto en otro incendio,
junto al asesino involuntario, ese hombre que algún día amó.
Hoy, ahora, el fuego la cubre, ella extiende las manos
queriendo volar como una gaviota blanca emprendiendo el viaje
al puerto de los barcos antiguos, esos que no pudieron hacer nada
contra los cañones de la armada española.




María José Rivera Oyarce


Walking Around II


Sucede que me canso de ser hembra
Sucede que me espío en los rincones
E infinita me descubro en los espejos
Mil veces repetida, mis veces condenada
En la suave oscuridad de mi sexo
En la húmeda incerteza de mi especie
El dolor y paraíso se conjugan en mí
Mientras sangro mes a mes
Mi aterradora condición de útero
Mi incomprendida magnitud de tierra
Acusada del milagro que se oculta entre mis piernas
Como pecado perpetuo de mi género
Sucede que me canso de mi sombra y de mis senos
De mí inculcada pequeñez
Y mí domesticada impaciencia
Sucede que me canso de ser hembra
Sin embargo seria maravilloso
Incendiar el verbo absoluto con el fuego de mis sangres
O acabar de un golpe con el yugo miserable de mi falda


Seria hermoso
Deambular por los caminos con un pezón al viento
Apuntando a los culpables de mi postergado vuelo
No quiero seguir siendo solo vientre
Retenida, aplastada, amarrada como perro
Replegada hacia dentro por el miedo
Solo herida penetrada por la espada
No quiero para mis tantas amarras
No quiero continuar siendo costilla
Solo palabra
Sombra diminuta que se espía
Por supuesto gobernante de mi casa
Por este día de siempre tiembla como la lluvia
Cuando me ve llegar con cara de esclava
Y solloza en su transito de lagrima
Como nave a la deriva
Y da brincos de cenizas arrojas hacia esta hora
Y me empuja a ciertas cavidades
Ciertas líneas oscuras que creía olvidadas
Subterránea, infinita, anhelante
Dulce cuerda palpitante entre mis labios
Hay besos con olor a vino y repetidos ultrajes
Asechando entre las sabanas que más amo
Ataduras y monedas de hambre entre puños cerrados
Hay silencios que debieran ser caricias en mi oído y en mi espalda
Hay cadenas en todas partes y puñales y desiertos
Yo paseo con rabia
Con uñas, con tacones,  con pubis, con secretos
Paso, cruzo esquinas prohibidas y veredas marginales
Y oficinas donde reinan solo machos en sillones tutelares
Bigotes, calzoncillos y corbatas
Que ríen roncan piedras y risas






GRITO DE MUJER

Claudio Bueno (Periodista)

No es lo mismo que un perro muerda a una persona a que una persona muerda a un perro.
En el primer caso, cuando un can muerde a alguien es algo que ocurre a diario y que, por lo tanto , no causa mayor impresión. Ya se las arreglará el afectado para superar el problema y el perro habrá tomado las de Villadiego para no sufrir alguna represalia. Resumiendo, este hecho no constituye noticia.
Pero, que un ser humano mordisquee a un dogo es una situación totalmente distinta y constituye noticia.
Este relato se enseña en las escuelas de periodismo para establecer cuando un acontecimiento se considera noticioso.
En un lugar de nuestro planeta, hace poco días, la señora Juana Asunta, discutía acaloradamente con su esposo quien, como era su costumbre intentó golpearla con un objeto contundente, nada menos que con un martillo de carpintero. Juan Pirineo, que así se llama este distinguido caballero, procedía en forma endemoniada empujado por el alcohol y las drogas. Ante esta situación que ,con mayor o menor grado, se repetía en este hogar desde hacía mucho tiempo, la señora Juana Asunta se armó de valor y en defensa propia ,le propinó el más fuerte de los puñetazos que sus fuerzas le permitieron ,en pleno rostro a su maridito dejándole un moretón en la órbita del ojo izquierdo.
Juan Pirineo denunció a su mujer de violencia femenina en su contra.
De inmediato se puso en acción el machismo internacional y los medios de comunicación competían en denunciar este atentado violentista. Unos titulaban: “Cobarde ataque de mujer contra su cónyuge”, otro : “Marido golpeado brutalmente por su mujer recurre al departamento de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas” . y así por el estilo. La fotografía del ojo en tinta del pobre Juanito apareció en las primeras páginas de los diarios y en las pantallas de televisión de casi todos los países.
Mientras esta noticia se desarrollaba, miles de mujeres en todo el orbe eran violentadas de las más diversas formas. Víctimas de discriminación en los más sutiles o brutales aspectos: laboral, sexual, racial, etc. 
 
Por ser de diaria ocurrencia estos hechos criminales, se ignoran y no constituyen noticia, salvo cuando la agresión se transforma en crimen. Pero también se corre el riesgo de que si los femicidios aumentan, pasarán a ser un dato más y los noticiarios darán cuenta de los goles metidos en los partidos de futbol, los atentados terroristas, los femicidios, el cambio climático etc. O pasarán a constituir un dato estadístico más: -sólo tres femicidios se produjeron en nuestro país esta semana, lo que constituye un avance en relación a los que ocurren en otras latitudes.-
Y cuando la situación va adquiriendo ribetes de tragedia debe escucharse el más sonoro de los gritos como cuando el cura Hidalgo lanzó el Grito de Dolores denunciando los atropellos e injusticias de los colonizadores llamando a luchar por la independencia de México, grito que fue escuchado por otros países de América cuyos pueblos se organizaron hasta conseguir la independencia.
Así , el GRITO DE MUJER, que viene desde las cálidas playas caribeñas y con sonoridades poéticas debe adentrase en las conciencias de todo ser humano y desde el Jardín Infantil instruir a las generaciones para erradicar este flagelo que corroe el alma de los pueblos. 
 
Y desde nuestra ciudadela
por Padre Hurtado conocida,
aroma de típica tierra chilena
de gente trabajadora y sufrida,
saludamos la figura de Jael Uribe
que lanzará el GRITO DE MUJER
desde las costas de El Caribe
que nos ha hecho estremecer
y que debemos repetirlo tanto
hasta que se transforme en canto !






Mairelys Domínguez Pichardo


Yo grito por el silencio de mis ancestros, por las mujeres de mi familia, por las mujeres de mi patria”.

  1. Nudos
A mi abuela

Cuando algo se detiene, debe fluir desde las profundidades.
Debe tomar impulso y adherirse a las piedras para dejar una huella.
Bajo ningún concepto debe dejar de fluir.
Si lo hace, se acorta la existencia.

El nódulo en la garganta se siente de nuevo
Me muerdo los labios
Cierro los ojos
Me hipnotizo para no enfrentar la realidad

Ella sintió algo similar
Lo sé porque camino sobre su vereda

Esta franja árida que acentúa verdades atascadas,
salpica los charcos o brilla por su ausencia cuando la nombro
Es pusilánime, iracunda y despechada
Nos deja inmóviles ante la majestuosa vía,
donde la corriente marina nos eriza la piel
Algunas veces nos duerme,
otras nos levanta

Cuando la oscuridad toma un rol protagónico,
aparecen siluetas verdes en el tapiz borroso
y el humo se adueña de mis ojos

El sueño es real
Su contenido se diluye
y los estruendos efectivos
nos quitan el habla o el entendimiento

Tengo la llave de los nudos
Los malditos detalles
Los soles que asfixian la impotencia
La puerta de la sala cerrada,
deteniendo el aire puro que necesitas para respirar

El tabaco que preparas a escondidas,
por no ser juzgada,
por no ser la vergüenza,
por no ser tratada como una criminal

Si tan solo tuvieras tiempo
Tiempo para para demostrarme que la solución está aquí
La llave para salir de nuestra jaula está en nuestras manos
Me tomo la libertad
Abro la puerta



  1. Túnel


A mi niña interior

Al cerrar los ojos se forma un collage en mi cabeza. Al instante, se resalta un recuadro luminoso y allí aparece. Lleva puesto un vestido blanco con detalles de color rosa y amarillo, el cabello recogido con un accesorio a la moda y las manos puestas en la cintura. Me mira fijamente por unos segundos. Es una mirada triste y punzante, tanto que mis lágrimas brotan al contacto. Lo acabo de asimilar, esa niña soy yo.

Sin darme cuenta, me había olvidado de su existencia, sus alegrías, sus tristezas y sus miedos. Las respuestas al presente se encontraban en sus ojos cristalinos. Con mi olvido, nunca tuvo la oportunidad de tenderme la mano.

El reconocimiento ha creado un túnel virtual en forma de resorte. Desde ahí me puedo impulsar. La magnitud del viaje me deja respirar el futuro. Es tan genuino que lo puedo palpar y alcanzo a traer un pedazo. La niña sonríe, se siente tranquila, no tiene de que preocuparse, ella solo quiere crecer.

Yo sé que crecerá, yo sé de lo que es capaz. También sé que no será una mujer alta, pero si una mujer grande. Lo que digo no le sorprende, ella también lo sabe. Lo supo desde aquel momento en que quiso construir una casa a su medida o desde que los lápices y los papeles se convirtieran en sus mejores amigos. Lo sabía cuándo grababa cada recorrido en la memoria, o cuando observaba la gente por simple curiosidad. La niña me regala una sonrisa tímida, pero a la vez sincera. Se acomoda el vestido. Me dice “hasta luego” con sus manos tiernas, luego se sienta a descansar.

PD: No te avergüences de mí, me acaba de escribir en un cartel.





  1. Raíces en el agua


Introducción
Hace mucho tiempo que el sol se dirige indistinto en mi organismo.
Los días adquirieron doble tracción para columpiarme en las nubes.
Mientras me voy meciendo, veo las gotas de lluvia, la sequía y algunas aves dibujando letras en cielos grises.
Si las aves conocen el significado de los mensajes emitidos al maniobrar en el aire,
¿Cómo podré asegurarme cuando el resplandor no me permita ver y las estrellas protagonicen la noche?
O será que el puente para cruzar del otro lado, ya fue soplado como un castillo de arena y la voz de esas aves traspasaron los confines de mi tierra.

----
El aire y la tierra me pertenecen
Vivo en estado de ebriedad
Me enloquecen los paseos largos a vuelo de pájaro

Mi tormento está en la tierra
En esa casa donde vivo
Donde tengo todo bajo control

Allá arriba tengo la potestad de ser mujer
De abrir las alas a mí antojo
De soplar todas las letras de mi abecedario

Aquí habita el resguardo, la prudencia,
la inhibición de los matices que utilizo para colorear el sol

Allá las nubes me sirven de almohada
Mis lágrimas se confunden con la lluvia
Puedo tocar amaneceres y saludar a la luna

Aquí todos los ojos me juzgan
Las paredes me escuchan
El complejo se cuelga de mi oreja cada mañana

La inestabilidad me sostiene con firmeza
Las épocas de transición son obligatorias en todas partes
Los huracanes o la neblina me hacen bajar

Ya no confío en los extremos
No confío en la raigambre
No confío en nada

Me quedare en el punto medio
Donde pueda fluir con raíces
Probando toda el agua que se escurre en el planeta

Creceré como un árbol sin tierra
Seré un árbol sembrado en el agua






KATTA URBINA


  1. Hoy por hoy
De cuando en cuando un pequeño hematoma
De cuando en cuando un grito sordo
De cuando en cuando un zamarreo
De cuando en cuando una crítica ácida
Así él acuna el cariño que me tiene,
¡Cómo no lo voy a entender,
Es su forma de amarme!.


  1. Frágil:

Como el pequeño gorrión,
Incapaz de alzar la voz al trino
Buscar amor buscar amor
Existencia marcada por el miedo
Rechazos sucesivos
Se han convertido en pliegues agónicos
En paredes oyentes de llantos contraídos
Obsesa decanta en la fuente
Segundo plato segundo plato hace eco
Y zozobra la razón andante
Y marcas la tecla verde
Y marcas la tecla verde
Y marcas la tecla verde
Y esperas que te conteste
Sólo el eterno retumbar ensordecedor
De que está marcando…
Pasa irremediablemente al tono
Y la cantaleta lacónica repica:
deje su mensaje en el buzón de voz”
Nada dices parálisis
Frágil, como el pequeño gorrión
Incapaz de alzar la voz al trino.
Recuerdas el tarot sabatino
a pesar de todo él la ama”
ella es la mujer de su vida, tú solo su aventura”
aprende a quererte, mujer quiérete”




NO QUIERES CREER

Buscar no ver
Obcecada repites sus palabras,
Su adiós no te convences
No quieres convencerte
Frágil, como el pequeño gorrión
Incapaz de alzar la voz al trino.
Y duele cada grito orgásmico
Y duele el cuerpo que nada guardó
Duele el alma por haber sentido mujer,
Duelen los pechos cubiertos de escarcha
Duelen las lágrimas que caen lentas
Horadando surcos en la faz
Duele el día y la noche
Duele el insomnio y abrir pupilas
Duele la desesperanza olvidada
Duele no querer desprenderse
Y sientes frágil
Como el pequeño gorrión
Incapaz de alzar la voz al trino.



  1. Incesto

Si no quieren creerme
Basta mirarle a los ojos
Observar la distancia
Entre el hablar y el mirar…
Una menta sádica
Escondida en un cuerpo de mequetrefe
Ausente de gritos…silencio
Ausente de vida…marchita
Inerte de reacciones….fruto invisible
Para goce del padre
En anuencia de la madre
La niña no grita
La niña no habla
La niña no….
Pequeña
Amenazan con coserte los ojos
Amenazan con fraguarte el alma
Un séquito de huesos mal articulados
Una ronda de espectros hambrientos
Un dolor que vomitas desde las venas
Como naufragio de escápulas batientes
Como una dirección
Mal anotada, a propósito- inconsciente-
Los acordes metaleros
Taladran mis fauces, pendencieras
Al abrigo aterrador de su mirada
Frente a frente….hipnosis
Y por un instante los labios se sellan
Y veo la emoción aplastada desbordarse
Escalera arriba, a ritmo de acordes metaleros
El corazón cruje desbordado
nadie la tocó”- afirman-

Como nuez a golpe de martillo
Deshilachada de impotencia
Les soplo aliento de muerte
Rompiendo el secreto amenazante
Ante la súplica sin lágrimas:
No dejes que ponga sus manos aquí,
No me dejes sangrar sin evidencia
No me hagas invisible a la vera…
Una aspiradora de dolor
Ha succionado mis sonrisas
Están guardadas a buen recaudo
En la vida que no me tocó vivir….


  1. Ovejita:

Quédate loca te digo
Quédate loca y quietecita
En silencio shhhh shhhhh shhheep
Como una oveja mansa;
Dime que soy el mejor
Dilo con tus ojos y en silencio
Eso, así
Mi ovejita así,
Dese vuelta ábrase de piernas
Bale fuerte ovejita
Mientras estoy dentro
Eso me excita
Usted está aquí para eso soy su amo
Es mía, mía, mía y sólo mía ovejita
No lo olvide shhhh shhhh sheep.




Des Atada


APOLOGÍA DE UNA MUJER


Confieso
confieso que he muerto.
De asombro
De espanto
De culposa vergüenza
Convulsa entre gritos ahogados
Riadas de lágrimas
Anatemas y porrazos
Magulladuras en cuerpo y alma

Tarde
abrí los ojos a mi propio espejo
asombrada de mi misma sombra
Vasalla de una reprimida furia
El rostro y vientre lacerados
Y maldije cada instante !

Lo intenté, sí… en arrestos de mujer
moría de amor
Y fui cayendo
cayendo al fondo del foso
Y en un pasmo
he muerto de culpas !


Confieso
confieso que he nacido
De tanteos y lazos rotos
Tropiezos en cada ronda por veredas y atajos
Desmemoriando intentos
Los huesos constreñidos de miedos
Taconeando en la escalera sin destino
Desterrando terrores y nocturnidades

Confieso
confieso lo inconfesable
confieso que he re - vivido





NO DEBO


No, no debo
No puedo deshacer lo hecho
Ni desunir lo que el padre ha unido
Él
Que me da todo y es tan bueno
Me arrastra y reclama
como debe ser
Él
Que me ha enseñado a cumplir
Que exige respeto
como corresponde
Él
Que me compra flores
cuando se porta mal
Cuando toma unos tragos
Si son pocos
si es sólo los fines de semana
si tiene derecho a relajarse
si trabaja tanto el pobre
No importa
Que de repente me zamarree
Que me grite si no le hago caso
Que me prohíba salir
O me abra las piernas cuando no quiero
No importa
si soy suya
si es sólo a veces
si es su deber
Al fin y al cabo
no tengo derecho a molestarlo
Es que son estos pensamientos
Que se me cruzan como pájaros negros
Me pican la cabeza
Me vuelven loca
Me tientan a volar con ellos
y no debo…






VIOLENTO



Ese hombre furtivo y soez
Lesiona la existencia enamorada
Cava insondables zanjas de empellones
Traspasa vallas inenarradas.

Esa mujer
embotada en ilusiones
Sin advertir rastros
ni razones
ni avispas
ni puñales
Como una confesión
Como un somnífero secuaz
Como un círculo vicioso
Esconde la penumbra en su corral
Cobarde
en nombre del amor

Sesgada el alma cegada
Retoza en los charcos de sus ojos
Magullados oídos y vientres
a ciegas
sin lindes
en abrojos
El aliento lacera de temor
Sella sus labios de infinito invierno

La silueta sin calma
entre puños y anatemas
El escarnio y la alambrada
Las palabras muerde en espiral

Enraizada
como un pesado estante
Engorda la pena
Enflaquece el alma
Y se tiende como siempre…
en caduca sumisión







Cristina Ortega Pérez



Golpes tras golpes.


Mi mejor traje se destiño con lágrimas
De golpes tras golpes de un destino,
Indolente que fue desbordando el camino,
De flores pisoteando mi rosa que se deshojó
Con un dolor inseminado.

Callando, corroyendo a la palabra para
Que no se hiciera verbo, para no hacer hablar
Silencios, no dejando al descubierto al origen
Del empedrado sendero.

Con gritos amordazados que se fueron encubando
En lastimeros inviernos, en el preludio del doloroso despertar
Que hacían estremecer inundando vestigios
De sonrisas.






Muriendo un poco”



Mi lenguaje
enmudece
comenzando a
desojar cansadas
penas, ebrias
de dolor.

Empobrecida mí
alma de alegrías
nuevas,
queriendo atesorar
el ayer que pasó,
como una
exhalación.

Dejándome a
la deriva en
un amenazador,
puerto con mis
alas rotas.

Alejándome
del rebaño
de la vida.

Nado hacia la
difusa orilla
para abrigar
mis sueños.

Recomponiendo,
zurciendo, mi
dolida realidad.

Muriendo un poco
en tu
deshumanizada,
palabra.

Refugiándome
en la luna,
de mis sueños,
que sólo existe
en mis ensueños.



Un pentagrama que enmudece


Un pentagrama que enmudece.
Nadie sabe, que pienso o siento y lo que no quiero.
Nadie sabe de mis anocheceres, sin lunas con lágrimas,
Que fecundan sueños que penden de marchitas esperanzas
que son lo único que de verdad tengo.
A nadie le sigo huellas, mis pensamientos rondan una senda
Con aromas a mañanas,
Escribiendo versos que no termino jamás, donde regaño al corazón
Ordenando que razone.
Nadie sabe que añoro soles que entibien el sepulcral espacio.
Dónde camina la tiranía de una vida sin vida
Con pies firmes sobre mis cimientos,
Que crujen al pisar mis sueños.
De un pentagrama que enmudece que duele.
Tratando de destronar nocivos recuerdos.
Suministrando oxígeno al silencio que también resiste
Entre mi puerta y ventana que se mantienen en espera.



Cecilia Yañez


La mujer del espej

La miró desde el espejo, sus ojos la investigaban minuciosamente, su rostro lucía sereno y la ternura alojada en su interior, reflejaba que ya no era la misma. Recorrió con lentitud cada contorno, cada una de las facciones de su cara, pero ni en la cercanía ni en la distancia, pudo reconocerla.
Se mantuvo quieta, estaba frente a frente con esa imagen proyectada y su mente disparaba preguntas que no fue capaz de responder. Sus ojos eran oscuros, sin embargo transparentaban la totalidad de su alma, un alma que albergaba la secreta esperanza de alejarse en algún momento de ese viaje doloroso. Ese solo pensamiento, atormentó sus sentidos y no pudo definir si era miedo, impaciencia o desconcierto.
Le dio la espalda, pero aun sin mirar, supo que allí permanecía inquieta, esperando mirarla otra vez.
Vaciló, quiso voltearse en busca de respuestas. Su corazón latió con furia desmedida, la confrontó como nunca. Siempre se mantuvo distante de su mirada porque secretamente sabía, que no quedaba nada.
El viaje se inició cuando logró ver su espalda y una nube de recuerdos se alojó en su cerebro. Era apenas una niña; solamente una niña que ignoraba que este viaje dolería demasiado. Sus manitas se apoyaron en el mesón, la conversación se hizo demasiado larga, no era capaz de comprender lo que decían, solamente experimentaba su aburrimiento y la secreta sensación, que jamás olvidaría este episodio.
Cuando somos niños-piensa- confiamos en todos aquellos que nos rodean. Creemos que el amor se manifiesta de distintas maneras y no somos capaces de reconocer lo vulnerables que somos, ni la maldad de aquel que nos roba a inocencia y marca nuestras vidas para siempre de inseguridad y desconcierto.
El ser de un niño,-se dice- es como una tela en blanco y con los años, se empieza a dibujar y completar un paisaje que puede ser aterrador.
En su camino ciertamente encontró ladrones de almas, seres que le arrebataron en su primera infancia los sueños. Aquellos sueños de consagrar su vida a Dios, de vestir un hábito para purgar ese pecado que no era suyo, pero que igualmente le pertenecía. Desde entonces-recuerda- aborrecía ser niña, detestaba su cuerpo, ese cuerpecito que muy a pesar suyo se desarrollaba. No se detuvo a mirarla; lo único que vio fue el reflejo de una imagen escondida en el fondo de este tortuoso viaje. No se amaba, en realidad nunca lo hizo, siempre estuvo sola esperando el reencuentro con quien la invitó a realizar este viaje.
Hoy está segura que siempre espero, y que una y otra vez la abandonaron. Mientras cavila, oscurece, y ella le teme a las sombras, porque son demasiadas las que ennegrecieron su primavera. Se acuerda que era alegre, que a menudo reía, y que despertó tempranamente de sus sueños…
El tránsito de la niñez a la adolescencia, también estaba lleno de vacío y aunque se reveló a ese destino impuesto, buscando afanosamente ese amor que le negaron desde niña, no pudo evitar que aquellas decisiones erróneas que tomó y que ahora le dolían y le dolerían por siempre, se lo restituyeran.
En la juventud también cometió error tras error, y padeció las consecuencias de sus actos, intentó muchas veces perdonarse, por haber llegado a un mundo en busca de amor, de un amor distorsionado, de negarse a sí misma, de obviar su valor como persona y perderse en ese abismo del yo, siendo incapaz de recuperar la pureza que le fue otorgada al nacer. Caminó hacia la adultez, y su viaje allí se tiño de incomprensión, de inseguridad y dudas…
Hoy solamente anhela evolucionar, encontrarse con su ser interior y extraer de su profundidad la nobleza que guarda a pesar de todo. Cuando el viaje termine,-se vuelve a decir- es posible que pueda ver frente al espejo esa imagen nítida que quiso dejar en el olvido. Y tal vez cuando el sol anide en su pelo, cuando finalmente se perdone a sí misma, su corazón vuelva a evidenciar en cada latido su verdadera esencia. Quizás entonces, aquellos que la aman podrán ver otra vez a la mujer del espejo.



Denni Zu


CELOS


Vibraciones
invaden mi cuerpo
fantasías crueles
en mi subconsciente
tu piel es devorada por sexys arpías...

La indolencia que irradias hacia mi sufrimiento
es un veneno que mata lentamente mi ser,
son emociones irracionales,
absorben mi cordura…
transformándose mi mundo tan pequeño…
que no cabemos en él.

Tu amor es como un prendedor
que se desliga desde mi pecho
cae abruptamente al suelo.
La silueta de una cualquiera
lo pisa sin piedad…

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